sábado, 26 de agosto de 2017

MACUÑ (poncho mapuche)

MACUÑ (poncho mapuche). 100 % lana de oveja, hilada a mano, colores naturales, blanco negro marro y gris. ÑIMIN: con escritura mapuche, pieza única.
Se vendia en $ 10.275 pesos argentinos. 400.000 pesos chilenos en el año 2016
TRABAJO MAPUCHE.



viernes, 18 de agosto de 2017

Jineteada en Chile

Jineteada con motivo de la Semana Gregoriana, en Villa Punta Delgada, Comuna de San Gregorio, Chile


Gauchos chilenos preparando un asado


Carta de Jose Miguel Carrera al cacique Venancio. 1816.

Presentamos a continuación una carta de José Miguel Carrera dirigida al lonko Venancio Coñuepán. La misiva esta fechada en Filadephia, Estados Unidos de América y debió ser enviada un poco antes que el líder criollo zarpara rumbo el sur al mando de la escuadra naval y las fuerzas que había logrado reunir con la ayuda de los norteamericanos.
El lonko Venancio que ya había combatido junto a Ohiggins y Carrera durante el periodo de la Patria Vieja se mantenía por entonces retirado en su territorio bajo la atenta vigilancia de las autoridades realistas que ya lo identificaban como un aliado de los insurgentes.
Es importante consignar que al mismo tiempo que Carrera enviaba esta carta un espía enviado por San Martín y O’Higgins a Chile aconsejaba a estos que también le escribieran a Venancio, como lo llamaban, por la gran influencia que este tenia sobre los araucanos (mapuche)

Philadelphia en los Estados Unidos de Norte América. 20 de agosto de 1816.

Amado amigo y paisano Venancio:
Supongo en tu poder las cartas que te envié el año pasado desde Buenos Aires, y las que te he remitido en varios buques que han ido de esta tierra. Cuando recibas esta carta, creo que habras oído de mi llegada a Buenos Aires o a Chile; tal vez tendré el gusto de abrazarte antes; pero si alguna casualidad me detiene por acá; yo te suplico que fovorezcas con todo empeño al capitán del barco que te dará esta: proporcionale viveres y comunicale todas las noticias que sepas de la parte de los ladrones españoles.Recibe, mi querido Venancio, dos pares de pistolas, dos sables, seis fusiles y una poca pólvora y balas que te mando para que empieces a hacer más respetable tu malal. Cuando yo vaya te llevaré algunos preciosos vestidos y más armas.Se constante, buen araucano, anima a tus buenos compañeros, lleva la guerra de muerte sobre esos tiranos que quieren quitarnos nuestras fortunas. Yo te juro que luego acabaremos con ellos y entonces pasaré a visitarte a tu malal, en donde haremos aquel bonito pueblo que te ofrecí para que pasemos juntos unos días bien alegres: acuérdate que me prometiste una hermosa india que no te perdono.Te doy muchos abrazos; mi amado Venancio, y espero que nunca olvidaras a tu mejor amigo y compañero.
José Miguel Carrera.Señor Capitán General de los Pueblos Araucanos Don Venancio Coigüepán.
https://www.buscalibre.cl/libro-diario-de-viaje-a-estados-unidos-de-america/9789561124776/p/46696256#descripcion
http://gmapu.blogspot.com.ar/2012/01/carta-de-jose-miguel-carrera-al-cacique.html

jueves, 17 de agosto de 2017

Esquilando ovejas en el fin del mundo

Reportaje del New York Time. En la isla “Soledad, viento, caballos y muchas ovejas… así es la vida en el fin del mundo”, es el título con que el medio estadounidense New York Times presentó su reportaje sobre de la rutina de los gauchos de la Patagonia chilena en Tierra del Fuego, o, como prefieren llamarlos en el hemisferio norte, “rancheros” o “vaqueros”.
Presentando el trabajo de dos gauchos de Isla Grande, Roberto Bitsch y Patrick MacLean, se describe su labor trasquilando miles de ovejas, siendo una de las únicas instancias en que dejan sus casas para ir a los grandes establos donde se corta por varios días la lana de miles de animales.




https://mobile.nytimes.com/2016/11/23/world/americas/chile-gauchos-sheep.html

Llega la nieve a patagonia chilena

Llega la nieve a Patagonia y hay que resguardar la animalada.






Gaucho magallánico chileno

Rolando Rojel Ortega, por ahí por los años 80, gaucho magallánico de oficio arriero. El fabricaba sus propias corraleras (chaleco de cuero) siempre fue muy buen talabartero. El cinto o tirador que lleva en la cintura le salvo la vida una vez que un paisano le disparó por la espalda. La bala le entro a nivel de la cadera y las seis capas de cuero del cinto, más lo que llevaba adentro, amortiguaron la velocidad del proyectil, sino no cuenta el cuento. El amigo todavía tiene la bala alojada, porque los doctores no se la pudieron extraer. Sin embargo nunca se le a escuchado quejarse de nada.
Crecido en el lomo de los caballos, jamás se acostumbró con las monturas de bastos. De por vida usando cangallas sureñas. El mismo fabricaba los lomillos y todos los aperos.



Archivo http://elranchodefierro.magix.net/public/index.html

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